La respuesta socialista con los Presupuestos

La respuesta socialista con los Presupuestos

Ya lo intentaron otros en el pasado, y no pudieron. Pero persisten. A los socialistas vascos nos están queriendo tachar de la política vasca, y a la vez nos exigen las políticas que son incapaces de materializar ellos en Euskadi. En eso se resume la enmienda a la totalidad que EHBildu defenderá este lunes. Teóricamente a los Presupuestos. En la práctica, una enmienda a la totalidad que tiene su razón de ser en su propia incapacidad para influir en la política vasca. Lo mismo que Elkarrekin Podemos nos apela y critica a partes iguales a los socialistas. Somos su obsesión, aunque les hayamos mostrado nuestra disposición a pactar las cuentas y la hayan despreciado para quedarse una vez más en el rincón. Ante ese debate, los socialistas vamos a ser determinantes, una vez más, para garantizar esta estabilidad que desean y respiran los vascos y vascas desde que decidimos hacer una apuesta estratégica. Y les tengo que decir a esos ciudadanos que cuenten con nosotros, como han podido contar siempre.

Porque estamos volcados en ampliar acuerdos, en hacerlos sólidos, en que sirvan para dar respuestas. Y nuestro reto más inmediato, el que tenemos antes de que acabe el año, es el de garantizar que se pueda reforzar nuestra sanidad pública, que aumenten los recursos para nuestras escuelas, que lleguemos a gente que necesita la RGI y aún no puede acceder, que se refuerce la lucha contra la precariedad y el fraude laboral, que el derecho a la vivienda se extienda a 2.500 familias que no la pueden pagar, que nadie con pocos recursos se quede sin la medicación que le haya recetado su médico, que a nadie le corten la luz o el gas por no poder pagar sus facturas, que se abran nuevas oportunidades de empleo estable en el sector público para 13.500 personas, en ofrecerlas en el sector privado para otras 15.000…

En eso hemos estado pensando, mientras otros pensaban en los independentistas catalanes o en cómo subrayar diferencias cuando más se reclama trabajo común. Hemos estado trabajando en concretar la agenda ciudadana para el próximo año, la que hemos conseguido que cale la acción de todas las administraciones públicas vascas y la que queremos que marque el futuro. Hemos estado volcados en tener los recursos suficientes para que sean realidad esas iniciativas que comenzamos a implementar desde nuestro Gobierno hace dos legislaturas, ampliamos en la oposición y materializamos de nuevo desde el Ejecutivo. En cómo ponemos en práctica los nuevos mandatos parlamentarios, esos que conseguimos semana tras semana a través de grandes y variados acuerdos con la totalidad de los grupos.

Tengo la sensación de que algunos no nos quieren escuchar. Lo digo porque los socialistas ya tenemos resueltas cuestiones de las que algunos se acuerdan ahora. Pero cuando arrancó este curso, en el Pleno de Política General, personalmente adquirí tres compromisos. Uno de ellos fue expresamente el de forjar esos acuerdos, sin vetos, sin exclusiones, y pedí al resto de grupos que se quitaran complejos. Y hablé de todas esas cuestiones que he citado. De los objetivos y de la necesidad de contar con los recursos suficientes desde criterios de progresividad y equidad.

No se trata de hacer ruido. Se trata de intentar convencer y de saber acordar. En 2013, el PSE-EE sí planteó una alternativa presupuestaria real, no de postureo. Una alternativa que evitó recortes de más de 1.500 millones de euros. Lo hicimos con una gran reforma fiscal que sobre todo este año se ha mostrado especialmente eficaz para obtener esos recursos públicos, salvo en un apartado: lo que pagan las empresas por sus beneficios reales. Debíamos revisarlo, pero ese análisis quedó contaminado por quienes se entretuvieron en los tipos nominales. Al final la reflexión se ha situado donde queríamos los socialistas: suficiencia de recursos para sostener nuestros servicios públicos y propiciar la actividad económica desde criterios de eficacia, progresividad y justicia social, consecuencia de que pague todo el mundo y que pague más quien más ingresa realmente. Algo por cierto, no muy distinto a lo que la propia izquierda abertzale ofreció hacer en febrero, aunque no le gusta que se lo recordemos.

Y así llegamos a este debate presupuestario. Con dos grupos pidiendo que se devuelvan unos presupuestos que garantizan lo que durante este año ambos han reclamado. Con cifras infladas para intentar vestir sendas decisiones estrictamente políticas. Con enmiendas para cambiar gobiernos, no para cambiar políticas. Utilizando excusas vanas para ocultar las debilidades propias.

Una actitud que lamentamos. Porque nosotros vamos a acudir al Pleno del Parlamento Vasco a defender con rotundidad que acompasar el progreso económico y el progreso social nos ha dado las mejores páginas de nuestra historia, y que no hay mayor garantía para la competitividad futura que el aseguramiento y perfeccionamiento de la cohesión social, que depende de la calidad de vida de las personas, de su bienestar, de la garantía de sus derechos a la salud, a la educación, a una pensión digna y a la protección social, desde la responsabilidad, la sostenibilidad y la solidaridad. Que necesitamos recursos para hacerlo posible. Y que necesitamos estabilidad para hacerlo viable.

Para eso asumimos la responsabilidad de gobernar. Quizás quienes nos apelan, quienes nos critican, quienes nos quieren tachar, quienes propugnan nuestra exclusión de la política lo hacen desde sus propias urgencias y pretenden trasladarnos presión. Pero no sentimos presión política. Sentimos la presión de esa ciudadanía que votó tranquilidad y pactos. Los socialistas, a pesar de las pulsiones sectarias de otros, seguiremos defendiendo un país donde quepamos todos, seguiremos abriendo puertas a todos, y seguiremos respondiendo al mandato que nos trasladaron a todos en las urnas los vascos y vascas, quienes nos esperan fuera del Parlamento. Como hemos hecho siempre.

Renovar la Constitución: Iguales en la diferencia

Renovar la Constitución: Iguales en la diferencia

Somos iguales y tenemos derecho a ser diferentes. Y estas diferencias son las que queremos no ya que se reconozcan, sino que se integren. Con lealtad, con solidaridad. Nadie mejor que nadie, nadie por encima de nadie, nadie borrado por nadie. Ése es el proyecto que se dibujó en la Constitución. Ése es el pacto que queremos renovar para que se resuelvan los problemas allí donde se detectan, no para crearlos allí donde los hemos conseguido encauzar. Ésta es la reflexión que queremos hacer desde el socialismo vasco cuando la apertura al diálogo en busca del consenso se intenta teñir de agravios.

En este aniversario de la Constitución quiero recordar las palabras de uno de sus hacedores. Ramón Rubial vio en este texto no sólo un acuerdo para “desatar las trabas de la dictadura y consolidar la democracia”, sino la enorme oportunidad de transformar España desde una óptica progresista. Y ése es el balance: el profundo cambio del conjunto de los pueblos de España gracias a un modelo descentralizado, de vocación federal, que ha posibilitado el mayor periodo de convivencia y el mayor periodo de crecimiento económico y cohesión social. Por eso el socialismo vasco se implicó expresamente en esa apuesta. Por eso somos el único partido de Euskadi que ha tomado parte en todos y cada uno de los procesos electorales y referéndums desde que recuperamos la democracia. El único que pidió a los vascos y vascas en las urnas que también nuestras singularidades fueran integradas para seguir conviviendo juntos, como llevamos haciéndolo durante toda la historia de España.

El inmenso éxito no impide que veamos los fallos. La Constitución necesita la puesta al día para integrar derechos que no se contemplaban como tales hace cuatro décadas, como los medioambientales o los de participación, o la nueva realidad que vivimos desde que ingresamos en Europa. Pero también porque esa concepción federal que está en su redacción no tiene sus mecanismos de garantía de lealtad. Por ambas partes. Y esto ha hecho que en distintas comunidades la decisión de asumir la responsabilidad de gestionar servicios públicos no se haya visto acompañada de la suficiencia financiera para atenderlos, ni de que la voz autonómica sea tenida en cuenta en la toma de decisiones trascendentes en sus áreas de competencia, dentro del Estado o en la Unión Europea.

Por eso el socialismo vasco levanta su voz junto al resto de los socialistas españoles en favor de un modelo de financiación nuevo para España que garantice a todas las Comunidades suficiencia para sostener sus servicios públicos. Somos los únicos que enarbolamos la bandera de la reforma constitucional federal porque para nosotros es la bandera de la igualdad y la solidaridad. Y lo hacemos defendiendo una idea de fondo: que la fórmula del pacto, reconociendo e integrando singularidades, es el mejor camino para solucionar problemas. No es que le convenga a Euskadi, es que es la que conviene al conjunto de España.

Porque España es plural, y se confunden quienes quieren diluir esa diversidad. La pluralidad es una de nuestras mayores riquezas como país. Gestionarla es el gran reto que tenemos por delante. Todos los líderes territoriales del PSOE queremos hacer valer los intereses de nuestras comunidades. Todos sin excepción, y es lo que debemos hacer. Sabiendo, como sabemos, que el pacto entre diferentes necesita asumir las diferencias. Que no son agravios, que no son privilegios. Son un inmenso capital a asumir todos como propio.

Desde Euskadi estamos embarcados en convencer al nacionalismo de que la mejor opción para los vascos y vascas, ante la inevitable reforma constitucional, es que se impliquen. Que no desaprovechen esta ventana que se abre. Así lo hemos propuesto en la ponencia de autogobierno, aunque una mayoría ha considerado que la también necesaria actualización de nuestro Estatuto no puede esperar. El PSE-EE lo afrontará con voluntad de amplio acuerdo para reforzar los derechos sociales que hemos ido construyendo, pero recordando también a cada paso que ni uno sólo de nuestros derechos pueden quedar en el limbo porque se quiera situar el nuevo ordenamiento interno fuera del marco legal.

Lo haremos, pero el nacionalismo debe saber que tarde o temprano va a tener que sentarse en una mesa en el Congreso con quienes representan no menos legítimos intereses de sus territorios en otros lugares de España. Para destacar lo que ya nos une aquí a los distintos, para corregir los fallos, para llenar los vacíos. Los socialistas vascos les proponemos defender juntos las singularidades que compartimos aquí, nos sintamos como nos sintamos, para que nuestras diferencias sean integradas en un proyecto de igualdad y solidaridad.

Habrá Presupuestos en Euskadi

Los Socialistas Vascos nos hemos empeñado en el acuerdo de gobernabilidad que firmamos hace un año: en que se pongan las bases para las grandes reformas que necesita este país, sobre nuestro modelo económico y nuestro modelo social.

Por eso, reivindicamos el acuerdo, sincero, amplio, transversal. Sin vetos, sin exclusiones. Los Socialistas estamos dispuestos a hablar y a buscar puntos de encuentro con todos, en torno a unos Presupuestos que son fundamentales para mantener la estabilidad. (más…)

Nunca más. Nunca antes

Nunca más. Nunca antes

En el Gobierno socialista que lideró el lehendakari Patxi López nos costó encontrar una fecha en el calendario en la que en Euskadi no se hubiera sufrido por el terror. Propusimos una de las pocas en las que no había habido asesinados. Y este 10 de noviembre compartiremos en silencio el tiempo que nos reservamos en las instituciones para recordar la injusticia del pasado, lo pendiente del presente y lo que no queremos para el futuro. Pero han sido demasiados años de silencios que han servido de refugio a quienes negaban la trágica realidad padecida en nuestro país. Por eso, desde que conseguimos que esta fecha fuera asumida por todos, el socialismo siempre lo ha acompañado de palabras. (más…)

Todavía

Todavía

Todavía no. Todavía queda tarea antes de que los socialistas podamos dar por cerrada la crisis que explotó hace diez años. No nos resultan suficientes los balances macroeconómicos de Bruselas. No nos resultan suficientes los cumplimientos de déficit. No nos resultan suficientes los datos sobre la recaudación fiscal en Euskadi. No nos resultan suficientes las estadísticas que nos sitúan a la cabeza de la renta media de España. Todavía nos queda atajar la brecha salarial entre hombre y mujeres, todavía nos queda recuperar los salarios. La crisis la superaremos cuando a la recuperación económica le acompañe la recuperación social de quienes han quedado atrás. Y ése es el esfuerzo en el que estamos, esos son los retos que deberemos mirar de frente en el curso que va a comenzar. (más…)

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