Memoria siempreviva

Primero sembrar para luego cosechar. Hace diez años desde el Gobierno vasco empezamos a sembrar por los ayuntamientos la siempreviva, la flor perenne, como símbolo que recuerde a todos los que faltan porque fueron injustamente asesinados. La empezamos a extender por los municipios. Luego decidimos buscar un día en el calendario en el que nadie tuviera que llorar en un cementerio el aniversario de esa injusta ausencia para llenar esa fecha de memoria. Diez años después, hemos visto el final del último reducto terrorista. Pero no queremos que ese final diluya el dolor en tantos hogares, y recuperamos la siempreviva como una necesidad de rearme ético de la sociedad vasca. (más…)

1º de Mayo: Derechos sin pausa

Los socialistas vascos también hoy, 1º de Mayo de 2020, nos hemos movilizado. Hace 130 años por primera vez las calles vascas, en Bilbao, se llenaron de miles de trabajadores convocados por los socialistas a los que se les penalizó con despidos, una nueva injusticia de las muchas que había, que tuvo una respuesta solidaria en forma de huelga y que acabó con una reducción de la jornada laboral. Desde entonces no hemos faltado a esta cita, sumándonos a todos los que compartían la misma causa de la justicia social por encima de barreras, banderas y fronteras. Desde las calles, desde la clandestinidad y el exilio cuando la dictadura lo impidió, y ahora desde nuestras casas, porque la pandemia nos impide compartir la jornada físicamente. Todos hemos asumido este ejercicio de responsabilidad, que ha puesto en pausa nuestras vidas, pero los derechos no pueden estar en pausa nunca. (más…)

Memoria en emergencia

Memoria en emergencia

Otra cita inexcusable alterada. La de cada 26 de abril en Gernika, a la que los socialistas vascos no hemos dejado de acudir nunca, y en la que estamos presentes también este año, aunque no podemos compartir físicamente espacio con quienes reivindican la memoria de las injusticias, de los dramas, de quienes sufrieron porque el fascismo se sublevó contra el ansia de progresar juntos en libertad y diversidad. No podemos acudir a la cita, como a la de Durango hace tres semanas y a la de tantos pueblos arrasados por las bombas. La emergencia sanitaria sólo nos permite la convocatoria con la memoria en la distancia.

Y en esta emergencia que nos recluye en nuestras casas, que nos deja tiempo para la reflexión, podemos hacer el ejercicio de imaginar a quienes huyeron del peligro y se refugiaron donde pudieron. No es comparable a lo de ahora, no, ni mucho menos. No es comparable porque nuestro confinamiento lo vivimos en nuestras casas, con nuestras cosas, con nuestra gente, y no en abarrotados espacios sin ventilar, sin las cosas más personales, sin saber del destino de los que buscaban salvarse en cualquier otro lado. (más…)

Ansiedad

Ansiedad

Cada día de esfuerzo conjunto, cada día de resultados gracias a ese esfuerzo, genera ansiedad. Ansiedad por salir, por pasear, por respirar junto al mar, por celebrar todo lo que hemos ido dejando pendiente, por volver a juntarnos todo lo que sea posible. Y es natural. Pero los responsables políticos, estemos donde estemos, en Gobiernos y en oposición, debemos saber encauzarlas. Para que las emociones que se viven en tantos hogares, para que las esperanzas que queremos tener todos, no se confundan con los retos a los que tenemos que responder desde la serenidad política.

Y estos días que vivimos son muy propicios para alimentar esas emociones, esa parte más íntima de cada cual, y transformarlas en un impulso colectivo. Así lo hemos ido haciendo con el confinamiento asumido con enorme sentido de la disciplina, de la asunción de la responsabilidad de todos y cada uno de nosotros, como primer paso para aliviar al sistema sanitario, para dar un respiro a sus profesionales, para dar tiempo a los investigadores a encontrar un remedio urgente y una vacuna para después. (más…)

Salgamos todos

Salgamos todos

Teníamos toda la información. Nos llega por todas partes. El confinamiento era el pedal de freno. Pero sus resultados debían esperar al menos dos semanas. Estamos asistiendo desde nuestras casas a ese cómputo diario de los contagios que vienen de antes de que el presidente Pedro Sánchez decretara el estado de alarma. Nos abruman hoy los datos, y nos sobrecogen tantas historias de sufrimientos y soledades. Pero a nadie nos puede quedar media duda en lo esencial. El contagio lo paramos cada uno de nosotros. La enfermedad, el personal sanitario. La higiene y seguridad en calles y recintos la deben garantizar todos los profesionales de seguridad y emergencias. Y junto a ellos, para que nuestra sociedad no pare, para que haya recursos, para que tengamos cubiertas nuestras necesidades básicas, miles de personas que no dejan de trabajar cada día, en la tienda de nuestro barrio, en los supermercados, en las gasolineras, en el transporte público y de mercancías, desde sus casas… (más…)

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Idoia, en la red

                         

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